Se pensó en un joven Pierce Brosnan para dar vida al agente secreto, pero su contrato con la serie Remington Stele impidió que pudiera ponerse en la piel de James Bond.
Entonces, como había pasado anteriormente con Moore, recordaron a Tomothy Dalton, que ya se veía preparado para interpretarlo.
De nuevo se creo un gran revuelo mediático para presentar al nuevo Bond, y la promoción de la película no escatimó en gastos para que hasta la ultima persona del mundo se enterara de que habia un Bond mas joven, dispuesto a matar a los malos.
De nuevo John Glen se pondría tras la cámara para dirigir, en 1987, Alta tensión.

Timothy Dalton se empapó de las novelas de Ian Fleming, intentando alejarse todo lo que pudiera de las anteriores interpretaciones de Bond que se habían realizado antes. Y lo consiguió, acercando las películas de la saga mas a los thrillers serios que a la comedia a la que ya nos tenía acostumbrada la saga Moore.
Si algún pero se le puede poner a la interpretación de Dalton es que se le ve un poco forzado a la hora de soltar las muletillas y las contestaciones cortas y secas típicas de Bond, pero su interpretación es maravillosa.
El príncipe Carlos de Inglaterra, acompañado de la que por aquel entonces era su mujer, Lady Di, visitaron los estudios Pinewood para ver como se rodaba una peli Bond.
Durante la visita Diana golpeo a Carlos en la cabeza con una botella de cristal falso.
La fotografía dio la vuelta al mundo.

Como decía antes, una muy agresiva campaña de promoción, hizo que la película recaudara unos mas que satisfactorios 191 millones de dólares.
A la crítica le gustó la película, pero criticaron que Dalton no tuviera la agresividad sexual de Conery ni el ingenio de Moore, pero Dalton no buscaba imitar a ninguno de sus antecesores, ya que creo a un nuevo Bond desde 0.
La saga Bond había resurgido de sus cenizas, y Dalton regaló a los fans un Bond excelente.
La siguiente película no se haría esperar.
En 1989, y dirigida de nuevo por John Glen (convirtiéndose así en el director que mas películas Bond ha dirigido), se estrena Licencia para matar.

Esta vez a Bond le mueve una venganza personal, y le es retirada la licencia para matar, algo que no detiene su vendeta.
No tuvieron tanta suerte con la promoción de la cinta como con su antecesora, ya que el cambio de titulo repentino, pasando de Licencia revocada a Licencia para matar, hizo que apenas se pudiera anunciar antes del estreno.
La razón del cambio son tan estúpidas que cuesta creerlas: el titulo en versión original License Revoked en estados unidos sonaba como lo que se dice cuando alguien pierde el carnet de conducir, así que después de tener na campaña de marketing preparada con un titulo se tuvo que, deprisa y corriendo, modificar, dejando apenas tiempo de promoción.
Se tenían casi preparados unos cuantos carteles con el titulo antiguo que no se pudieron utilizar.
Los fans se quejaron de que la película se alejaba demasiado del espíritu Bond, ya que el malo era un "simple" y extremadamente realista capo de la droga, y no un villano megalómano escondido en un extravagante cuartel secreto (por ejemplo dentro de un volcán) como estaban acostumbrados.
La acción era mas realista y eso tampoco gustó mucho.
Pero el tiempo la ha colocado como una de las mejores cintas de la saga.
La saga Dalton se recordara, no solo por constar de solo dos películas, sino que además por haber acercado la saga mas a la realidad y de habernos dado un Bond mas realista.
A titulo personal me parece el segundo mejor Bond de la saga, y como quizás algunos ahora lo estéis pensando, mi favorito NO es Conery.





















